Alucino que frente a la ventana he de volver encontrar el
mundo familiar.
Pero todo vive en el mismo sitio donde se atesora, y uno se
pregunta hasta cuàl avenida o calzada llegaràn los pasos llenos de
misticismo. sin saber que no estamos en la entrada de un circo esperando una
funciòn para sonreir por un momento. porque una calzada. y hasta una
avenida. tienen una serena imagen del pasado.
Ya todo queda dentro mientras la ventana purifica la
nostalgia en el instante preciso en que amanece. Esperanzado del dia donde
mi casa se amplie con los pasos de toda la familia y los amigos. llegando a
convertirse en algo màs que la alegrìa de un circo errante. en busca de
una suerte en su itinerario.
Confundiendo una ventana y un cuadro de Dalì sòlo
encontraremos algo que nunca desearìamos. Por eso. cuando estoy frente al
horizonte, coloco las manos en la sombra que anida la etèrea imagen de los
que amo. froto la piel desnuda en las cosas febriles de mi alrededor: y
cuando la ventana està en el horizonte. advierto que vivì como si me
hubiese perdido y encontrado una y otra vez. Esa es la mejor dicha. Alli
estaban todos. sabiendo que despuès de la funciòn cada uno debìa
enfrentarse a su destino.